En el corazón de la Región de Murcia hay un secreto gastronómico que cada vez conquista a más amantes de la buena carne: el chato murciano. Este cerdo autóctono, de cuerpo robusto y hocico corto (de ahí su nombre “chato”), es una joya recuperada de nuestra tradición ganadera, y un orgullo para quienes apostamos por la carne local y sostenible.
Un cerdo con historia murciana
El chato murciano tiene siglos de historia. Es una raza porcina propia de la huerta y la sierra murcianas, criada tradicionalmente en pequeñas explotaciones familiares. Durante años estuvo en peligro de desaparición, pero hoy se ha convertido en símbolo de calidad, sabor y arraigo.
Su alimentación natural, a base de cereales, hortalizas y restos de la huerta, hace que su carne tenga un sabor intenso y jugoso, con un nivel de grasa infiltrada que aporta una textura tierna y aromática.
¿Por qué elegir carne de chato murciano?
• Sabor inconfundible: más dulce y suave que el cerdo blanco.
• Carne marmoleada: ideal para asar, guisar o preparar embutidos.
• Producto local: criado en la Región de Murcia, con trazabilidad garantizada.
• Sostenibilidad: su crianza respeta el entorno y apoya a ganaderos murcianos.
En Botía apostamos por el chato murciano porque representa lo mejor de nuestra tierra: autenticidad, tradición y sabor real.